A SEIS AÑOS DE LA MALDAD: ELIGIO VILLEDAS, VÍCTIMA DE LA AVARICIA POLÍTICA DE YOLANDA CEPEDA

* 2 de abril del 2015 No se olvida.

Aquismón, S.L.P.- Hoy se cumplen seis años de que la vida cambió de un momento a otro para Eligio Villedas Guzmán y Cristian Daniel, fueron detenidos por policías estatales por un delito fabricado, por el que estuvieron presos un año en un penal de máxima seguridad, lejos de sus familias, de sus seres queridos, siendo víctimas de un mal sistema de justicia, pero sobretodo, de la maldad humana y la avaricia política.

Los aquismonenses no olvidan el episodio, ni la avaricia de quien la vox populi ubica como autora intelectual y beneficiaria política de tan maquiavélico y cruel acto Yolanda Cepeda Echavarria, quien hoy a 6 años vuelve a pedir el voto a los Aquismonenses.

Esta es la nota publicada por Milenio el año pasado, en la que relata la historia vivida por Eligio.

ESTUVO PRESO EN PENAL DE MAXIMA SEGURIDAD, SIENDO INOCENTE

Eligio Villedas pasó más de un año en un centro penitenciario federal pero salió absuelto porque fue inocente.

Aquismón, S.L.P. Eligio Villedas Guzmán estuvo un año y dos meses preso en un penal de máxima seguridad, junto a reos peligrosos, y aunque llegó a pensar que pasaría en ese lugar muchos años, nunca perdió la esperanza de salir, sabiendo que era inocente.

“La detención se dio el 2 de abril de 2015 en plena campaña política por la presidencia municipal, las diputaciones y el gobierno del estado, por lo que al ser operadores del PAN en Aquismón, fueron considerados presos políticos en lo que en su momento se llamó “elección de estado”, por la intromisión a favor del PRI, de las instituciones oficiales, en este caso la Policía Estatal como brazo operador para frenar mediante la intimidación, el abuso de autoridad y la fabricación de ilícitos a los operadores y coordinadores de zonas panistas”, documentaron medios informativos locales.

A cinco años del suceso, para las víctimas no ha llegado la justicia.

“Bajé 28 kilos, rezaba, le pedía a Dios que acabara esa pesadilla, llegué a pensar que me quedaría ahí mucho tiempo, pero a la vez confiaba en la justicia”.

El 2 de abril del 2015 iniciaban las campañas políticas para la alcaldía de Aquismón, uno de los municipios más grandes de la Huasteca Potosina, con alrededor de 50 mil habitantes. Eligio era coordinador de campaña del profesor Héctor Obispo, del Partido Acción Nacional, y ese día visitó una zona de la sierra.

“A las nueve de la noche nos encontrábamos en Jagüey Cercado en un domicilio y en eso veo una patrulla de la Policía Estatal que transitaba rumbo a Tanzozob pero se nos hizo normal, conducida por un elemento que después supimos, se llama Carlos Raybel, y de acompañante iba Ermis Alberto”.

Salió de ese domicilio a las 22:30 horas y junto a su compañero Cristian Daniel, abordó una camioneta Chevrolet modelo 2000.

“A la altura de la capilla estaba esa y otra patrulla, y al momento que pasamos, de la primera nos marcaron el alto, les dijimos que íbamos a la cabecera, nos pidieron que bajáramos, nos revisaron; se nos hizo raro que no nos pidieron la licencia o tarjeta de circulación sino la credencial de identificación, luego uno de ellos fingió haber estado hablando por radio, nos volvieron a preguntar a dónde nos dirigíamos, nos pidieron que le diéramos, que nos iban a entregar los documentos en la cabecera, donde revisarían si no tenía reporte de robo. No nos pusimos nerviosos en ningún momento, pero hasta ahí no sabíamos lo que iba a pasar”.

Más adelante en la comunidad La Cuesta, la patrulla los rebasó e iba delante impidiéndoles rebasar.

“Llevábamos una patrulla enfrente y otra atrás, hasta llegar delante del Sótano de las Golondrinas se frenó la patrulla, se bajan y sin mediar palabra me quitan mi celular, nos esposan, nos suben a la caja de la patrulla”.

La unidad fue dirigida a Ciudad Valles a toda velocidad.

“Jamás nos imaginamos lo que iba a pasar y no nos dio miedo al principio, empezamos a sentir temor cuando nos llevaban a Valles, pensamos que nos iban a hacer otra cosa, secuestrarnos…”.

Esposados en la caja de la patrulla y vigilados por otro policía de nombre Francisco Javier, los llevaron hasta la Comandancia de Región de la Policía Estatal en Ciudad Valles.

Hasta las 03:35 de la mañana los pusieron a disposición del Ministerio Público Federal por el delito de “Portación de Granadas de Fragmentación de Uso Exclusivo del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México”, asegurando que les habían encontrado dos granadas en la guantera de la unidad.

“Desde el inicio todo lo armaron mal y tuvimos varios testigos, además del video de una cámara de una tienda”.

Los tuvieron todo el día siguiente en las celdas de la Ministerial Federal en Ciudad Valles, y después fueron llevados a San Luis Potosí capital donde permanecieron alrededor de dos horas más en las celdas de la entonces PGR.

“Era el sábado 5 de abril en la noche cuando nos llevan de San Luis a Perote, Veracruz, en una camioneta tipo urban, esposados, con tres elementos de la PGR escoltándonos”.

Fueron 14 meses presos en un penal de alta seguridad, el Centro Federal de Readaptación Social número 5 de Villa Aldama, Veracruz.

“Todo el tiempo estuvimos ofreciendo pruebas y tuve el apoyo de mi familia. Siempre negamos porque así fue absolutamente… incluso en diciembre mi hermano me dijo lo que quiero es que salgas ya, y hay una opción, te imputan, alcanzas fianza, dentro de la ley entras en un proceso de primodelincuencia, te dan la sentencia mínima y si aceptas sales bajo fianza sin problema”.

En un momento de desesperación, dice, estuvo a punto de aceptar pero lo reflexionó y decidió enfrentar el juicio porque sabía que era inocente.

El juicio se alargó otros seis meses, y el 10 de junio el Juez Séptimo de Distrito Federal emitió la sentencia: fueron absueltos.

El Ministerio Público Federal apeló la decisión del juez, pero el Tribunal ratificó la resolución a su favor.

Eligio dejó de ver a sus hijos, a su mamá, y el único que pudo visitarlo en dos ocasiones fue de su hermano.

“Llegué a desesperarme pero siempre confié mucho principalmente en mi familia, en mi hermano que estuvo al pendiente, salí gracias a él y al apoyo de muchos amigos, del juzgado séptimo de distrito, al trabajo del abogado. Gracias a eso logré salir, no tanto porque se aplicara una justicia porque hubo muchas irregularidades en mi proceso y sigue habiendo, pero he dicho que si no nos movemos como interesados, otros menos lo harán”.

Adelgazó alrededor de 28 kilos en cuatro meses por el estrés y la nueva disciplina a la que son sometidos. “Aún recuerdo las salchichas con olor a cloro, o la carne molida con mucho orégano”.

Además presentó algunos padecimientos, y supo que si afuera es difícil a veces recibir atención pronta, en un centro penitenciario, peor.

Siempre pidió a Dios que los ayudara a salir de la situación y que cuidara a sus familias. Escuchaban a los sacerdotes y representantes de otras iglesias que acudían al penal, además de entrar a terapias psicológicas, y ocuparse en actividades para sobrellevar el encierro.

POLICÍAS DEMANDADOS

Los tres agentes de Seguridad Pública del Estado involucrados fueron demandados por simulación de pruebas, que fue el delito que se pudo demostrar, pues ante el desconocimiento en su momento de la situación, pudieron haberse probado más ilícitos, señala.

A cinco años de los hechos, los policías siguen en funciones.

“Manchando la imagen de la corporación, y sé que unos cumplen su labor bien, pero otros que trabajan así, que denigran su uniforme, su institución”.

Lo peor, dice, es que los agentes, que fueron quienes cometieron el delito, ahora están siendo beneficiados con el nuevo sistema penal.

“Cuando nos detuvieron estaba el antiguo sistema y fuimos fácilmente vinculados a proceso siendo inocentes, ahorita ellos que están demandados, tristemente la ley en ocasiones protege a quien comete un ilícito como ellos en libertad, y con muchas más garantías que las que tuvimos nosotros siendo inocentes”.

Eligio señala que todo se trató aparentemente de una situación política para afectar al partido en el que milita desde hace años y que encabezó el gobierno municipal cinco trienios seguidos.

“No tengo en mis manos el dato contundente para decir que fue tal persona, los que señalo es a los autores materiales que son los que me detuvieron, no sé de quién hayan recibido la instrucción o a raíz de qué se atrevieron a hacerlo, pero saben que actuaron mal, incluso nos ofrecieron a través de su abogado una reparación del daño para que desistiéramos de la demanda en su contra pero no accedimos”.

Dice sentir lástima por los agentes que posiblemente fueron manipulados en su momento y que ahora ven las consecuencias. Lo lamentable, señala, es que se hayan prestado a tal aberración, y que aún sigan haciendo funciones de seguridad pública.

En el 2016 la Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió la Recomendación 24/2016 dirigida al titular de la SSPE, General Arturo Gutiérrez García. En ese entonces el Director General de la Policía Estatal fue José Luis Urban Ocampo, y el jefe de Región en la Huasteca era Edgar Quintero Badillo (quien posteriormente fue director de la Policía Municipal de Aquismón, siendo alcaldesa la priista Yolanda Cepeda Echavarría, hoy Secretaria General del PRI en la entidad). Como Jefe de Área Ciudad Valles estaba Ermis Alberto, uno de los involucrados directos en la detención y quien se sabe solicitó permiso en la corporación y se encuentra actualmente en Estados Unidos.

A través del área de Comunicación Social se solicitó información para conocer si se da seguimiento del hecho y si están bajo investigación los agentes, pero fue negada.

La ONU – DH México documentó el caso. En agosto de 2015, personal del organismo en coordinación con la CEDH de San Luis Potosí entrevistó en el CEFERESO a Eligio y Cristian para documentar las violaciones a sus derechos humanos; acudió a la localidad donde ocurrió la detención, e hizo llegar los estándares internacionales de derechos humanos sobre la libertad personal al Juzgado Séptimo de Distrito en ese municipio.

Actualmente el proceso está en audiencias de vinculación a proceso, ya fue la intermedia y solo esperan la sentencia que estaba programada para el 7 de septiembre y de última hora se difirió para el mes de noviembre.

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