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PATRIOTISMO Y CONVIVENCIA EN EL GRITO DE INDEPENDENCIA

Aquismon.S.L.P.- La conmemoración del Grito de Independencia en Aquismón se convirtió en una noche de convivencia, que superó la zozobra de una posible lluvia –que no llegó- y sumergió a la población en un derroche de patriotismo, pero también de diversión.
La celebración fue de menos a más en cuestión de minutos, mientras el escenario albergaba el folclor del grupo Yaotl Mitotianik (“Guerrero danzante” en náhuatl), arribando desde Axtla con sus bailes típicos.
Luego la mexicanidad subió de tono, al compás de las canciones y las complacencias en la actuación del mariachi “San Juan”, que fue atrayendo hacia el vacío de las sillas a los concurrentes que continuaban arribando.
Ya en el marco de solemnidad, el secretario del Ayuntamiento, José Antonio Padrón de la Parra leyó el acta de Independencia, para ceder enseguida el paso a la banda de guerra del XXXVI Batallón de Infantería, que engalanó el acto.
El alcalde Cuahutémoc Balderas Yáñez –quien llegaba de las ceremonias respectivas de su natal Tamapatz, y de Tancuime- recibió de los militares la bandera, para enarbolarla, y lanzar, emocionado, su primer Grito de Independencia.
Entre el ondeo de la enseña más hermosa del mundo, el toque de campanas, los “vivas” de los centenares de asistentes frente a Presidencia, y el Himno Nacional Mexicano, los minutos se hincharon de emotividad patriótica, y se adornaron con la pirotecnia estallando en el cielo.
Mientras en la explanada de la plaza sonaba ya el baile popular, la medianoche alcanzó al presidente municipal en la puerta de Palacio invitando a varios presentes a pasar a la explanada interior, para degustar el tradicional pozole y los tamales en hoja de plátano.
Fue una verdadera noche de libertad y de participación ciudadana: Con líderes, vendedores, campesinos, empleados, y gente del pueblo, intercalados en las mismas mesas con funcionarios de primer nivel, reina, regidores, y Temo Balderas con su familia.
Pareció una alegoría de la fecha: De fin de las monarquías, pero no solamente en la página de la historia de México, sino en la nueva realidad que se vive en nuestro municipio, sin las élites discriminatorias y clasistas de antaño. Así, sí… ¡¡¡ Que viva México… Viva Aquismón !!!

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